
ARCHIVO HISTÓRICO ECLESIASTICO DE BIZKAIA
Libro de Fábrica Gautegiz Arteaga 1863-2014 (8724/001-00)
Acta dando gracias al Sr. D. Vicente de Ibañez Aldecoa por el regalo del órgano a esta parroquia.
En la Sacristía de esta Iglesia parroquial de Santa Maria de Gautegiz de Arteaga a veintitrés de enero de mil ochocientos ochenta y seis, previa convocatoria hecha por el Sr. Cura ecónomo D. Manuel Antonio de Echezuria y bajo la Presidencia del mismo en sesión extraordinaria, D. Gabriel de Zabala, D. Valentin de Ozamiz, D. Pedro de Arrupe y D. Juan Manuel de Mericaechevarria que componen la Junta de la Fábrica y abierto el acto, el Sr. Presidente dijo: que un caballero y digno hijo de esta anteiglesia, el Sr. D. Vicente de Ybañez de Aldecoa de la casa solariega de Olaeta, residente en la actualidad en Magdalena, República Argentina, llevado de su amor y acendrado cariño al pueblo que le vio nacer y en especial a la parroquia en que recibió el Sacramento del Bautismo, había querido hacer un recuerdo a la iglesia y al efecto acababa de regalar un órgano construido en la acreditada fábrica de D. Aquilino de Amezua en Barcelona, el cual órgano según el dictamen pericial de dos notables organistas de la Villa de Bermeo llena cumplida y ventajosamente todas las condiciones que en órgano de su clase puede desear el más exigente organista, pagando de su peculio los gastos y honorarios de los peritos, todo lo cual ponía en conocimiento de la Junta.
Enterada esta de las declaraciones del Sr. Cura y penetrado del sentimiento más vivo de gratitud por tan precioso regalo, acordó y decretó consignar en la presente acta un muy expresivo voto de gracias para el Sr. D. Vicente de Ybañez Aldecoa, constar que la Junta de Fábrica interpretaba con mucho gusto la gratitud que en los corazones de los feligreses todos se dejaba sentir y rebosaba hacia el donante, cuyo generoso y significativo desprendimiento es objeto hoy de las alabanzas y plácemes de todo el pueblo de Gauteguiz de Arteaga y será también para las generaciones venideras un vivísimo testimonio del sincero, tierno y entusiasta cariño que D. Vicente Ybañez Aldecoa profesó a la Iglesia parroquial en donde recibió el riquísimo don que le hizo heredero del cielo y en la que por primera vez adoró a Dios, nuestro Señor, Creador del Cielo y la Tierra.
Asimismo, acordó la Junta de que el Sr. Cura párroco en nombre de la misma, tuviese la bondad de dirigirle un atento y expresivo oficio de gratitud a tan ilustre hijo de esta anteiglesia.
Y habiendo sido tal el objeto de la sesión extraordinaria, se dio por terminado el acto